Caldo de Huesos (Bone Broth) – Nutritivo y Reconfortante
El Caldo de Huesos es un clásico de la cocina casera, conocido por su sabor profundo y sus múltiples beneficios para la salud. Rico en minerales y colágeno, es perfecto como base para sopas, guisos o para tomar solo como bebida reconfortante.
Ingredientes (para 2–3 litros)
1–2 kg de huesos (ternera, pollo, cerdo o mezcla)
2 zanahorias
2 ramas de apio
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 cucharadita de granos de pimienta negra
1 chorrito de vinagre de manzana (ayuda a extraer minerales)
Agua suficiente para cubrir los ingredientes
Sal al gusto
Preparación
Prepara los huesos: si quieres un sabor más intenso, tuéstalos en el horno a 200 °C durante 20–30 minutos antes de cocer.
Coloca los huesos en una olla grande y añade agua fría hasta cubrirlos.
Agrega las verduras troceadas, el vinagre y los condimentos.
Lleva a ebullición a fuego medio, retirando la espuma que se forme en la superficie.
Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 6–12 horas (puedes usar olla lenta o cazuela normal).
Cuela el caldo, desecha los sólidos y ajusta de sal al gusto.
Deja enfriar y guarda en frascos en la nevera (3–4 días) o congélalo para usarlo después.
Consejos
Cuanto más tiempo cocine, más nutritivo y concentrado será el caldo.
Puedes añadir hierbas como tomillo, perejil o romero para aromatizarlo.
Perfecto para tomar solo, como base de sopas, risottos o guisos.
Un caldo lleno de sabor, tradición y beneficios, ideal para reconfortar cuerpo y alma.
Gracias por acompañarme en esta receta reconfortante

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