Natillas proteicas caseras
Bienvenidos a una nueva receta saludable y deliciosa. Hoy os traigo unas natillas proteicas caseras, un postre cremoso y suave que combina el sabor clásico de las natillas con un aporte extra de proteína. Son perfectas para un snack dulce sin culpa, para el desayuno, la merienda o simplemente para disfrutar de algo ligero y nutritivo en cualquier momento del día.
Esta versión es muy fácil de preparar y admite pequeñas adaptaciones según tus gustos o ingredientes disponibles, manteniendo siempre su textura cremosa y su sabor delicioso.
Ingredientes
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500 ml de leche o bebida vegetal
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2 yemas de huevo
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30 g de proteína en polvo sabor vainilla
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1 cucharadita de maicena (opcional, para más espesor)
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Endulzante al gusto (eritritol, stevia o sucralosa)
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1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Para decorar (opcional):
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Canela en polvo
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Galleta sin azúcar
Preparación
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En un cazo añade la leche o bebida vegetal y caliéntala a fuego medio sin que llegue a hervir.
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En un bol mezcla las yemas, la proteína en polvo, la maicena y el endulzante hasta que quede una mezcla homogénea.
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Añade poco a poco un poco de la leche caliente a la mezcla mientras remueves para templar las yemas.
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Vierte toda la mezcla de nuevo en el cazo y cocina a fuego bajo, removiendo constantemente hasta que espese.
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Cuando tenga la textura de natillas, retira del fuego y añade la vainilla si deseas.
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Reparte en cuencos y deja enfriar.
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Antes de servir, espolvorea canela por encima.
💡 Consejo: si te gustan más espesas, puedes añadir un poco más de maicena o dejar que enfríen bien en la nevera.
Muchas gracias por visitar el blog y dedicar un momento a descubrir esta receta. Espero que estas natillas proteicas se conviertan en un postre habitual en vuestra cocina, fáciles de preparar y deliciosas de disfrutar.
Vuestro apoyo y visitas hacen que sea un placer compartir recetas saludables y caseras cada día. ¡Nos vemos pronto con nuevas ideas para disfrutar en casa!

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